La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial descartó que exista una sobrepoblación de cocodrilos en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, donde los monitoreos disponibles estiman una población regional cercana a los 300 ejemplares.
La titular de la dependencia estatal, Paola Bauche Petersen, informó que alrededor de 40 cocodrilos superan los dos metros de longitud. El resto de la población está compuesto por ejemplares juveniles y crías, cuya supervivencia hasta la edad adulta es limitada.
El incremento reciente de avistamientos no representa por sí mismo un crecimiento de la población. La temporada de lluvias, el aumento del caudal de ríos y esteros, el periodo reproductivo y la fragmentación de los humedales favorecen el desplazamiento de los animales hacia playas, canales y zonas con presencia humana.
La dependencia anunció que reforzará la señalización preventiva y las campañas de información para reducir los encuentros de riesgo entre personas y cocodrilos en Puerto Vallarta.
Lluvias facilitan desplazamiento de los ejemplares
Los cocodrilos americanos se trasladan entre espacios como el río Ameca, el estero El Salado, Boca Negra, Boca de Tomates y la laguna El Quelele.
Durante el temporal, algunos cuerpos de agua quedan conectados o aumentan su nivel, lo que permite que los ejemplares recorran mayores distancias e incluso lleguen temporalmente al mar.
Investigadores del Centro Universitario de la Costa explican que una mayor cantidad de avistamientos no significa necesariamente que haya más animales. Puede indicar que los ejemplares están cambiando de ubicación o utilizando rutas naturales que ahora coinciden con zonas habitacionales, hoteleras y recreativas.
De acuerdo con estudios difundidos por la Universidad de Guadalajara, la población regional se ha mantenido estimada entre 250 y 300 ejemplares durante varios años. Los especialistas consideran que se trata de una población reducida y fragmentada frente a la extensión que anteriormente ocupaban los sistemas de manglar y los humedales.
Urbanización reduce su hábitat
El crecimiento urbano y turístico ha transformado parte de los ecosistemas utilizados por los cocodrilos en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas.
Hace varias décadas, los esteros, lagunas y desembocaduras formaban un sistema con mayor continuidad. La construcción de vialidades, desarrollos inmobiliarios, hoteles, campos de golf y zonas habitacionales dividió algunos de estos espacios.
La reducción del hábitat aumenta las posibilidades de interacción entre seres humanos y fauna silvestre, pues los animales continúan utilizando cuerpos de agua rodeados actualmente por infraestructura.
Los especialistas advierten que la reubicación no siempre resuelve esta situación. Los cocodrilos son territoriales y pueden intentar regresar al lugar donde fueron capturados; cuando un ejemplar adulto es retirado, otros machos jóvenes pueden ocupar ese espacio y competir por él.
SEMADET indicó que la reubicación deberá analizarse individualmente y reservarse para ejemplares reincidentes o situaciones donde exista un riesgo comprobado.
Existen cifras diferentes sobre ejemplares muertos
La muerte de varios cocodrilos durante las últimas semanas incrementó la preocupación ambiental y la percepción de conflicto en la región.
Las cifras publicadas no son completamente coincidentes. Un reporte inicial de SEMADET confirmó 11 ejemplares muertos; declaraciones posteriores mencionaron 12, mientras que especialistas consultados por la Universidad de Guadalajara señalaron que medios locales habían contabilizado hasta 13 casos.
Debido a esta diferencia, no es preciso presentar 13 muertes como una cifra oficial definitiva. Especialistas continúan revisando los reportes para determinar cuáles corresponden a casos confirmados, su ubicación y las posibles causas.
Entre los ejemplares localizados se encuentra un cocodrilo adulto encontrado mutilado en el Parque Estatal Estero El Salado. Otros casos podrían estar relacionados con agresiones humanas, conflictos territoriales, enfermedades, contaminación o causas naturales, por lo que cada muerte requiere investigación.
La dependencia estatal informó que no cuenta con nuevos reportes recientes y llamó a evitar discursos de alarma que puedan provocar ataques contra los animales.
Cocodrilo americano es una especie protegida
La especie presente en la región es el cocodrilo americano o cocodrilo de río, cuyo nombre científico es Crocodylus acutus.
Está incluida en la NOM-059-SEMARNAT-2010 dentro de la categoría de protección especial. Esto significa que su conservación y aprovechamiento se encuentran sujetos a disposiciones federales.
El artículo 420 del Código Penal Federal establece sanciones para quien ilícitamente dañe ejemplares pertenecientes a especies de fauna silvestre protegidas. La responsabilidad y la pena aplicable dependen de las circunstancias acreditadas en cada caso.
Las autoridades ambientales insisten en que las personas no deben perseguir, golpear, capturar o matar un ejemplar, aunque se encuentre fuera de un estero. La presencia del animal debe reportarse para que personal capacitado evalúe la situación.
¿Qué hacer ante un cocodrilo?
Frente al aumento de avistamientos de cocodrilos en Puerto Vallarta, especialistas y autoridades recomiendan:
- Mantener distancia y retirarse sin acercarse al animal.
- No tocarlo, perseguirlo, provocarlo ni intentar capturarlo.
- No ofrecerle comida.
- Alejar a niñas, niños y mascotas.
- Evitar ingresar a ríos, esteros, canales o aguas turbias.
- Respetar las banderas, barreras y señales colocadas en playas.
- No acercarse a posibles nidos o crías.
- Reportar el avistamiento al 911 o a Protección Civil.
- Evitar rodear al ejemplar para tomar fotografías o videos.
Cuando aparece en una playa, el cocodrilo puede estar descansando o desplazándose hacia otro cuerpo de agua. Acercarse para grabarlo puede bloquear su recorrido y aumentar el riesgo de una reacción defensiva.
Los especialistas también recomiendan no ingresar al agua durante la noche, al amanecer o al atardecer en lugares con presencia conocida de estos reptiles, debido a que son periodos de mayor actividad.
Prevención y conservación
SEMADET anunció el fortalecimiento de la señalización y las acciones de sensibilización en lugares con mayor probabilidad de interacción.
También se mantiene la coordinación técnica con instituciones ambientales, Protección Civil, el Centro Universitario de la Costa, el Reptilario Cipactli y especialistas en manejo de fauna silvestre.
La información disponible no respalda la versión de una sobrepoblación de cocodrilos en Puerto Vallarta. Los datos apuntan a una población estable o reducida que enfrenta pérdida de hábitat, agresiones humanas y una mayor interacción con las actividades urbanas.
El desafío consiste en prevenir ataques y proteger a la población sin promover la eliminación indiscriminada de una especie nativa de los ecosistemas costeros de Jalisco y Nayarit.