Existen pérdidas irreparables, y pocas duelen tanto como la de una madre. Sin embargo, las madres ausentes permanecen vivas en la memoria y el corazón de quienes las amaron.
A diferencia de otras celebraciones del Día de las Madres, muchas personas en Puerto Vallarta optaron por acudir a los panteones para rendir homenaje a sus madres ausentes. Desde temprano, los camposantos se llenaron de flores, arreglos y ofrendas. Algunos llevaron música en vivo, otros colocaron bocinas o usaron su celular para reproducir las canciones favoritas de sus madres.
- “Ella sigue aquí con nosotros. Aunque no la podamos abrazar, sentimos su presencia. Por eso venimos a compartir la comida a su lado”, expresó una familia que visitó el panteón municipal.
Otros visitantes también montaron convivios familiares junto a las tumbas, con comida, bebida y recuerdos. Para muchos, es una forma de mantener viva la conexión con quienes marcaron su vida.
En el exterior de los cementerios, no faltó la venta de flores y arreglos, aunque varios asistentes notaron el incremento en los precios comparado con días anteriores.





